Una fundación nacida de una historia real de recuperación, que hoy integra la vida en comunidad con un modelo médico basado en neurociencias.
La Comunidad Terapéutica Amanecer nació en 2017, cuando el Lic. Lisandro F. Jury — que años antes había necesitado una internación para tratar su propia adicción — decidió transformar esa experiencia en una misión: crear el espacio de tratamiento que a él le había salvado la vida, y ponerlo al alcance de otras personas y familias que atraviesan lo mismo.
Hoy somos una Fundación con cuatro casas residenciales en la Zona Norte del Conurbano Bonaerense, un equipo de más de 20 profesionales — médicos, psiquiatras, psicólogos, operadores terapéuticos, nutrición y deportología — y más de 800 vidas transformadas en más de 7 años de trabajo.
Muchos nos conocen simplemente como Amanecer. La Comunidad Amanecer (nuestra comunidad terapéutica), el Programa Amanecer (nuestro método de tratamiento) y Espacio Terapéutico Amanecer (nuestras sedes) son las tres caras del mismo proyecto: un lugar donde volver a empezar.
Creemos que quien necesita ayuda debe encontrarla sin condicionamientos ni prejuicios. Por eso trabajamos también para visibilizar la problemática de las adicciones y el rol de los centros de tratamiento especializados.
Ofrecer tratamientos especializados en adicciones — internación, ambulatorio y modalidades intermedias — que no busquen únicamente la abstinencia, sino la recuperación funcional del cerebro y la reinserción familiar, social y laboral de cada persona.
Convertirnos en un Centro de Referencia en Neuropsiquiatría de las Adicciones: un modelo innovador, humanizado y basado en evidencia científica que integre medicina, neurociencias, psicoterapia, rehabilitación cognitiva, familia y comunidad.
Libertad (puertas abiertas: la estadía es siempre voluntaria), empatía (muchos de nosotros atravesamos la recuperación), rigor científico (evidencia y seguimiento medible) y familia (nadie se recupera solo).
En nuestras casas, las personas en tratamiento conviven con otras que atraviesan el mismo proceso. La comunidad funciona como una pequeña sociedad con reglas claras, estructura y apoyo mutuo: grupos circulares donde todas las voces valen igual, asambleas, talleres de escritura, deporte, yoga y responsabilidades compartidas.
Somos una comunidad de puertas abiertas: no hay encierro ni internaciones compulsivas. Cada persona elige quedarse — y esa elección diaria es, para nosotros, la base de toda recuperación genuina.
La vida comunitaria no reemplaza al tratamiento médico: lo potencia. Los 12 Pasos, los grupos y la convivencia son el sostén humano del Plan Médico de Neurociencias que mide y acompaña la recuperación del cerebro.
Conocer el programa →La primera entrevista no tiene costo ni compromiso. Solo escucha genuina.